Muchos de Ustedes (si no es todos) me ven como lo siguiente: Atolondrada, rayada, geeky, fan de Harry Potter, que me gusta MCR, conocedora de todas las verdades de las celebridades, demasiado concentrada en el messenger, se ríe como loca frente al computador, abrazadora random, apuñaladora fiel.

Pero este libro no se ha terminado, hay algo que me cautiva desde que era muy pequeña, a lo cual nunca le dí la importancia que se merecía. Mi amor por Los Tres Tenores: Luciano Pavarotti, José Carreras y Plácido Domingo. Cuando era aún muy pucurruñita (estamos hablando de 5 años o menos) mi hermana Carolyna compró ese CD. No me pregunten por qué, de repente estaba ahí. Y yo me enamoré. Era lo más lindo que yo había escuchado; era divertido y hermoso. Era maravilloso.

Años pasaron y fui dejando la afición. Me gustaron otra cosas, ya no tenía tiempo, el CD se llenó se polvo. Llegó el colegio y se me olvidó que existía. Mi hermana se mudó a la United y se lo llevó. Nunca lo resentí porque pues… ya no lo escuchaba. Pero algo dentro de mí siempre supo que con ese CD se fue algo muy grande.

Ayer falleció uno de esos 3 poderosos hombres, y hoy sentí la necesidad de escucharlo otra vez. Lo he buscado en todos los links que he podido, pero nada. NADA! Como puede ser esto, que nadie lo haya alzado como tributo. Cuando de repente me salta la idea: Oe, tú trabajas para alguien a quien le gusta mucho la música, y si él lo tiene? Echale mano a la biblioteca del iTunes. Y ahí estaba.

Granada, tierra soñada por mí.

He vuelto a los 5 años. A ver a mis hermanas recién graduadas del colegio o a punto de graduarse. A mi mamá que me decía que le baje a la música. A Carolyna que me sonreía. Con su ropa de los 90 su cabello que aún amagaba un copete. Dios mio… la extraño tanto. Esto es una de esas que solo ella y yo comprendimos. Que ni mi mamá alcanzó a entender y que mis vecinos reguetoneros no vieron venir.

Y me dan ganas de llorar, porque me hace falta.

Pero este fin de semana me  vengo, carajo. Agárrate Daddy Yankee del edificio de al lado. No vas a saber qué te golpeó.

Esto no lleva título

Septiembre 2, 2007

Ni siquiera sé qué voy a escribir. Quizá al final haya llegado a algún tipo de conclusión y pueda sacar un título pero por ahora me rebelaré ante el canon.

Ayer me fui de ratopaseo con LaPkdora, a quien me llevé a la sucursal de La Cabina porque ya se sabe Riocentro Sur y el Mall del Sur de memoria. Estas son las ocasiones en las que quisiera tener un carro para poder llevarla por ahí sin tener que preocuparme de los malditos buses o taxis. Que si van muy rápido o son muy altos. Que si nos dejan cercan. Y estás segura de que la metrovía no pasa por ahí?

Anoche estaba revisando algo que tengo, que está autografiado. Había olvidado por completo que lo tenía, y al revisarlo casi me da un yeyo porque lo noté rayado por marcador. Quién se atrevería a rayarme algo? Yo, hace diez años, le habría rayado algo a mis hermanos, no lo negaré. Pero no hay nadie aquí con acceso fácil a ese librito. La memoria me traiciona mucho.

Y tengo poco sentido de la concentración. Me distraigo demasiado fácil y hago de todo menos lo que tengo que hacer. La gente empieza a perder la paciencia, confiesan que me tienen cariño pero que estoy como que empezando a perder méritos. Dios mio no los quiero perder. Me gustan y me responsabilizo completamente por la pérdida pero quisiera abofetearme por no poder concentrarme en las cosas. Será que tengo ADD? Ayúdame Wikipedia. Dime qué hago. Mejor dicho no me digas; yo sé lo que tengo que hacer, no veo otra solución. Me conozco demasiado bien y sé que si lo hago todo estará bien, pero valdrá la pena? Tiene que haber otra manera. Hay que encontrarla.

Claudieko, tienes una semana. O te pones seria, o te pateo. *cara de compromiso interno*