La vida continúa

Marzo 24, 2008

Más allá de un mes de mi último post, vuelvo a las andanzas.

La vida sigue. Medio tristona, pero me sigue jalando de las orejas para que haga de mis fechorías nuevamente.

Como ya algunos de Ustedes saben, Claudiekito no sale de la ciudad en feriado; cuál es el fin de viajar si a donde vaya voy a encontrar la misma cantidad de gente que encuentro todos los días en esta maravillosa ciudad? No, mijita. Mejor para otra ocasión.

Este Viernes Santo me dediqué a ver películas. Dos veces terminé viendo la versión del 2005 de “Orgullo y Prejuicio”, que es la tercera adaptación a la pantalla que le hacen al libro de Jane Austen.

Me he quedado fascinada. Hey, fascinada es poco. Mr. Darcy (cuyo nombre tengo que pronunciar con acento británico, caso contrario siento que estoy hablando de un fulano de tal) me ha dejado como las locas.  Me encantó su personaje, tan elegante y orgulloso pero amable e inteligente. Me gustó que sea un hombre de misterio y no uno de esos que se lanza a guapo sin antes preguntar si de verdad lo es o fueron mentiras de su madre todo lo que sabe.

Y que se lleven mal al principio, y lo que Lizzy pensaba de él. Hasta yo fui víctima de los encantos de Mr. Wickham, debo admitir. Pero aún odio a Keira Knightley, la considero tan insoportable. Su personaje tampoco amé, prefiero a Jane. Y Mr. Bingley, tan dulce. Hay una escena en el baile que ofrecen, cuando Jane camina y él la sigue, y levemente toca el lazo de su vestido. Primer squee.

Luego, lo de la proposición me dejó tan sorprendida como a Elizabeth, casi me caigo del asiento. Si no recuerdo mal, puede que haya gritado “QUE COSA?!” y ella lo rechaza, tan tajantemente. Y la mirada de pena en Matthew Macfayden. Puede que haya metido la pata pero parecía cachorrito. Nadie odia a los cachorritos. Y los ademanes de besarla, y que al final no haga nada. Primer micro-infarto.

Siguió la película. Me gustaron muchísimo los bailes, soy una fangirl de esos estilos. Y las casas, la decoración, las ropas. Yo debería haber vivido en esa época, siempre he estado fascinada.

Lydia y su actitud zorresca y como jalaba a la otra hermana mayor, la cual era medio lerda. El prototipo de las adolescentes que odio, especialmente la menor.

Y se me fue la señal de TV Cable durante 5 minutos. Segundo micro-infarto. Y la segunda proposición.

Mucho mejor que la del libro (No he terminado de leerlo, es que me salté a lo más interesante). Me gustó más el ambiente en la película, el amanecer. Y Mr. Darcy caminando hacia Lizzy en el alba. Sé que Matthew Macfayden tiene muy mala vista y que el director tuvo que pararse detrás de la cámara agitando una bandera roja para que el actor supiera hacia donde caminar entre la niebla. No les comentaré el diálogo, pero les diré que se me salió el segundo squee. No es el del libro, eso sí. Es mejor. El de la versión impresa me parece demasiado casual, no hay suficiente angst.

He examinado las tres versiones y me quedo con Matthew Macfayden. No sé qué le ve el fandom a Colin Firth, el personaje no le sale tan bien. Macfayden es un hombre muy alto y tiene mucho porte, hace que la elegancia y arrogancia de Mr. Darcy emanen con mayor facilidad, además de que tiene algo en los ojos que me deja ver la bondad oculta del personaje en ellos. En la primera proposición casi lloro porque Lizzy dijo que no. Y en la segunda, omg. Cuando dice esa línea al final de su casi-monólogo. Omg.

Prefiero la película sobre el libro, no me gusta mucho como está escrito. Esa cuestión de que pueda ver lo que Mr. Darcy piensa y siente no es de mi gusto, prefiero no saber, vivir en el misterio. Como cuando de repente toma la mano de Lizzy y ni idea de para qué es.

Ah, Mr. Darcy. Por qué no le habré parado bola antes?

Aún te odio, Keira Knightley. 

2 comentarios a “La vida continúa”

  1. Dael Dijo:

    Me solidarizo con la ceguera del señor Macfayden o como se llame. Yo tampoco hubiera podido encontrar a nadie en la niebla. No puedo encontrar a nadie a pleno sol.

    Nunca he visto las películas. Pero si en el libro no nos dijeran lo que Darcy estaba pensando, los que hicieron los guiones lo hubieran tenido más difícil.

    Y J. Austen no es angst. Eso es cosa de los productores.

  2. claudieko Dijo:

    Hay maneras de enterarse de lo que sienten los otros personajes sin tener que estar en su punto de vista. Será que estoy acostumbrada a tener solo uno y ese paseo de mente en mente me mareó.


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