Con los ojos bien abiertos

Septiembre 30, 2008

Soy observadora; tiendo a fijarme mucho en detalles que a los demás se les pasan por alto. En otras ocasiones me encontrarán en la luna, pensando en cosas que no son ni serán.

En general, amo la condición humana. No a todos, obviamente. Pero el hecho de cómo funcionamos y nos desenvolvemos siempre me ha maravillado. Cuando estoy con un grupo de extraños suelo quedarme en silencio y aprovechar para examinar a la gente. Formo mis opiniones acerca de todos los que me rodean, sea que me caigan bien o no.

Lo cual nos lleva a mi análisis más arraigado: Nosotros somos quienes somos porque nos da la gana ser así.

El ambiente en el que vivimos, con quienes crecemos y cómo nos educamos tiene su influencia sobre nosotros, sí. Pero depende de nosotros como es que nos dejamos influenciar. A mí me enseñaron exactamente lo mismo que a mis compañeras de colegio, nunca tuve una clase extra de ninguna materia. Ningún tutor o ayuda mágica. Cursillo vago, nada. Pero el 90% de ellas ya está casado y con hijos, y yo soy una de las pocas que tiene otras prioridades.

Que no le han llegado buenas oportunidades y por eso es así. Que frecuenta a las personas equivocadas y que por trabajar, lo tuve que dejar solo y se metía en problemas.

No, señora. Su hijo es quien es porque él quiere ser así. Si roba, mata, miente, trafica, engaña, es por deporte, no porque el mundo lo hizo de esa manera.

Y Usted, si tiene una hija que la angustia porque no sale de la casa, lee y no se muestra interesada en asuntos adolescentes, déjeme decirle que no importa cuanto la empuje hacia la farra de esta noche, si ella de verdad no quiere ir, no irá.

Cada uno cosecha lo que siembra. Yo no soy las personas con quienes ando, porque aunque he conocido seres poco recomendables, he alcanzado a distinguir su condición y hacerme a un ladito.

Nada de que “si hubiera xxxxx, yo sería xxxx”. No. Serías la misma persona. Con diferentes historias, pero sentirías igual. No sabrías lo que sabes hoy y quizá mirarías algunas situaciones de diversas maneras, tal vez con un ceño fruncido o los ojos más abiertos, pero serías quien eres hoy. No hay evento, momento o ser capaz de cambiar a alguien, si cambiamos es porque así lo queremos.

Si evolucionamos dentro de nuestras pokebolas, es porque nos aburrimos de ser quiénes éramos o nos dejamos influenciar. Todo está bajo nuestro control. La autoexaminación y autocrítica son parte de nosotros y debemos ser capaces de reconocer nuestros defectos y llevarlos al taller.

No nos agarremos de ellos y digamos “es que yo soy así porque tal cosa me pasó”, eso no es cierto.

Mírese en un espejo damita, caballero. Le gusta lo que ve? Que no ve nada, me dice? Tome, límpielo con esto.

Nota la diferencia?

Yo también.

Sigo viva

Septiembre 29, 2008

Ha vuelto el boss, reloaded. Me ahogo en trabajo, que alguien me lance una boya. Bolla? A quién le importa.

En otras noticias: Mi futuro empieza a lucir solitario, permanezca en nuestra sintonía.

Y le han bajado la sal a las galletas Ricas de Nestlé y me preguntó yo: A dónde se fue mi derecho a la hipertensión, señores?

Srs bsnss
Ganó el Hombre Divertido, democráticamente. Dios mio, a dónde vamos. Por favor, demuéstrenme lo contrario de todo lo que yo creo que se va a venir.

Por favor.

A todos mis compatriotas: Lo mejor. Solo y exclusivamente lo mejor.
/Srs bsnss