Matar o morir

Enero 15, 2009

En un reino muy, muy lejano había una vez una princesa. Era una princesa de piel suave como la seda, cabellos finos dignos de un ángel y ojos grandes como platos soperos.

La princesa vivió durante mucho tiempo en paz junto a la reina, sus hermanas princesas y su hermano, el príncipe. Por ser varios años menor, sus hermanas mayores tendían a ignorarla y su hermano, aunque trataba, no lo lograba. Especialmente cuando esta princesa tan delicada, atacaba su guitarra.

Todo iba bien hasta un día en que su reino se vio envuelto en una tormenta, al final de la tarde. Nubes negras hasta donde llegaba la vista y gruesas gotas de agua enlodaban las calles. Pero la princesa no se preocupaba, la tormenta no la asustaba. Ni los rayos, ni los truenos. Le gustaba cuando la luz se iba y el príncipe empezaba a tocar la guitarra y contar historias de fantasmas. La reina, cobarde como era, generalmente los mandaba a la casita de la cultura con sus historias.

Pero llegó el momento en el que la tormenta se detuvo y la princesa pudo asomarse a observar la oscura noche, alumbrada por nada más que una lejana luna.

Nada parecía fuera de lo normal, todo estaba tranquilo excepto por un ruidito incesante. Al preguntar que ruido era ese, la reina contestó “Es un grillo”. Oh, pensó la princesa. “Probablemente el equivalente musical de una luciérnaga, está aquí para crear ambiente”.

La princesa no se preocupó el resto de la noche, pero a la siguiente (cuando también hubo una tormenta) vio algo oscuro y pequeño ingresar por debajo de su puerta. Y luego, lo vio alzar vuelo sin importarle a donde caía. Muebles, el piso, todo era igual para él.

La reina salió corriendo al escuchar los gritos de la princesa y exclamó “Pero si es solo un grillo! No te va a comer!”.

Pero eso no importaba. La princesa había sido marcada de por vida y ahora su historia se dividía en dos partes: “Mi vida antes de los grillos” y “Mi vida después de descubrir insectos voladores que están aquí para exterminar a la humanidad”.

Y así es como la princesa se convierte en lo que es hoy, una doncella paranóica que ya no disfruta la lluvia, dado que es solamente un anuncio de “Ahí vienen los grillos”.

Solo el ruido es suficiente para que la princesa se tense y empiece a mirar a su alrededor. Que vaya por su casa sellando las ventanas y puertas y duerma con el Raid junto a su cama.

Com anoche, por ejemplo. La princesa estaba leyendo y escucha un tud! muy cercano. Mira a su alrededor pero no ve nada. Pasan unos minutos y justo antes de recostarse a dormir, la princesa lo ve. Un grillo entre la malla y el vidrio de su ventana. La reina no se puede mover con tanta agilidad así que la princesa está sola. Aplasta al individuo contra el vidrio y lo ahoga en Raid. Nunca se puede estar demasiado seguro.

Y luego, uno en la cocina. Y el otro día, uno junto a la computadora. Y antes de eso, uno bajo su armario. Y el Martes, uno cuando entraba a su edificio.

La princesa está en una misión: “Son ellos o yo”.

5 comentarios a “Matar o morir”

  1. Ludo Dijo:

    Es momento de pelear contra esa plaga! A Aplastarlos!

  2. Dael Dijo:

    Confederación de Princesas Cobardes (TM).

  3. polidiseno Dijo:

    Casi me hago pipí de la risa… XD

    Dan

  4. polidiseno Dijo:

    UPDATE! Quiero reirme más.

    Yo


  5. La princesa debe conseguirse un castillo menos trucho.


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