El Masterado con el que nunca soñé
Agosto 30, 2007
Ah, interesante mes (ya casi 2) el que ha pasado por mi vida ratonil. Bastante interesante, diría yo. Nacimientos truncados, películas que maravillan. Libros nuevos que se vuelven a leer y libros regalados en situación de rehenes. Pronto, Dael. Pronto volverá a tí la cara morena del Sr. Quinn.
Ya he cumplido 3 meses en esta oficina, y para celebrarlo el TSE me ha enviado mi nombramiento a mesa, evento al que aún no confirmo mi asistencia; pero La Pkdora presiona, vieran Ustedes como presiona. Mi hermana que estaba emocionada ha perdido el gusto al enterarse de que aunque la patria se tardó 12 años en tomarla en cuenta, se acordó de ella para ser 4a. vocal en la mesa. Afrenta! Ella que se sabe todas las canciones a esta noble tierra y que aunque tiene problemas de columna, quiere sentarse ahí todo el día a contar votos.
Y nos toca en mesa de hombres. WTF. Nadie la vio venir.
Aquí hay una máquina de cappuccino que utilizo antes de ingresar a La Cabina Inc., todos los días. Hoy es mi almuerzo, estoy corta de dinero y me olvidé de traer lo necesario. A menos de que alguien me preste una monedita, no comeré. Aún debo meditar acerca de este asunto tan importante. Quizá me pierda algo bueno, una lasaña, quizá esa ensalada de pepinillos maldita. Dios mio esta puede ser la decisión más importante de mi vida.
Por donde iba? Ah, el café. Hoy me he graduado en el arte de la utilización de ese aparato. Merezco una placa, un diploma. Algo, señores! Esto no ocurre todos los días. Aquí hay alguien que ha trabajado durante 10 años junto a esa máquina y nunca perfeccionó su noble arte. Pero yo lo he logrado. Con mis manitos pequeñas (aunque ni tanto, me vi en “La muerte de Snape” y noté que mis manos son ligeramente inmensas) hoy he logrado servir la leche sin regarla (cosa que no pasa todos los días, averigüe Usted con mi familia) y formar una espuma perfecta, que me observa desde mi jarrón; jarrón que apoya a los atletas especiales rumbo a China 2007. Venga, acérquese. A $2.00 el jarro. Mi hermana vende Yanbal y me mete el negocio por donde puede.
En serio, acérquese. No tenga miedo. Traiga galletitas y yo le pongo el cappuccino.
Soy pariente de la Narcisita.
Junio 24, 2007
Siempre dije que mi afición al maduro con queso tenía que ser bendita. Hoy me dí un paseo turístico por Nobol, y que manera de comer. Caña de azúcar, maduro con queso, quaker beatificado. Lo dicho, nadie va a Nobol a hacer dieta. Lo malo es que no les ha llegado esa tecnología de pelar los camarones.
Zapatos a $2.00! Cazuela a $1.00! En épocas de crisis hay que mudarse a Nobol. La Pkdora terminó trepada en una canoa a la que gracias a Dios no me invitaron; suficiente tuve con ese paseo forzoso en el Estero Salado. Hasta había una periodista por ahí, para documentar la vida pasión y muerte de esta que les tipea en el internet.
Ah, lo del parentezco. La man era prima de mi abuela. Lejana, pero prima; y mucho mayor, claro está. Me enteré la semana pasada y desde entonces no hay otro tema de conversación en esta humilde ratonera. Pronto empezará mi proceso de beatificación.
Jesucristo viene, entradas a la venta.