Y se llama Televisión por Cable.

Porque yo, fiel fan desde por allá por el 2002, no siento mas que ganas de llorar cada vez que recuerdo el puñal que llevo clavado en la espalda.

Empecemos con lo que de ahora en adelante será conocido como Evidencia #1: El Discovery Channel, fiel compañero de días en los que no hay nada que hacer, cuando hace falta algo de ciencia, cuando tengo ganas de cuestionar mi propia existencia. Hace no mucho tiempo inició la costumbre maravillosa de organizar la programación de Sábado por la noche de tal manera de que me fuera imposible levantarme de mi cama; a partir de las 7PM eran CINCO HORAS de crímenes y más crímenes. La sangre me salpicaba desde el televisor y a mí no me molestaba.

Memoricé las vidas de Ed Gein, Susan Smith, Andrea Yates, y otros infames cuyos nombres no recuerdo, que un día decidieron jugar a ser Dios. El mundo se detenía los sábados por la noche. Bautizo? Cumpleaños? Boda? Nada era suficiente para alejarme y si mi mamá me sacaba a rastras, era necesario garantizarme la existencia de un televisor con cable a donde sea que estemos yendo.

Y QUE PASO LUEGO? Me desarmaron el universo, me clavaron la estaca en el corazón, arrancaron las páginas de mi vida y me empujaron el alma hacia el barranco. La negación hizo casa en mi corazón y durante los siguientes dos meses seguí sintonizando para ver si se arrepentían pero no. NO! Porque yo no fui suciente audiencia, porque la sociedad nos critica, porque los mayores nos miran mal, porque la policía nos tiene bajo sospecha.

Lo reemplazaron al principio con un programa que se llama Destruido en Minutos que no es malo pero tampoco es igual ver videos de edificios que son demolidos a ver una escena de crimen con la sangre aún pegada al techo.

Evidencia #2: Fox y yo hemos tenido una relación tumultuosa, por decirlo de alguna manera. Nunca he sido super fanática de su programación pero tampoco lo he odiado. Siempre volveré a él porque posee Los Simpsons, Futurama y a veces también por Padre de Familia.

Pero tienen un programa que me gusta mucho: Bones. Me gusta la discapacidad emocional de Brennan y el lol de Booth cuando se cree guapo. Todo iba muy bien, mis noches de los Martes eran sagradas: The Big Bang Theory a las 8, Dos Caras a las 8.45 y Bones a las 10. Para las 11, yo ya era cadáver.

Hasta que llegó el chaparrón: La semana pasada me enteré de que movían Bones de su horario de las 10, a las 11.

ES QUE ACASO NO SABEN QUE YO TENGO QUE TRABAJAR LOS MIERCOLES? Me despierto a las 6! Si me quedo despierta estaría obteniendo solo 6 horas de sueño, 6 y media si es que me declaro en rebeldía. Qué pasó con la caballerosidad? El respeto por el sueño ajeno? La consideración hacia el fandom trabajador?

Y qué han puesto a las 10PM? Una serie de nombre Mental, de un man que es psiquiatra y está loco. A quién le interesa eso? A QUIEN.

QUE ALCE LA MANO PARA PODER DISPARARLE EN LAS RODILLAS.

Televisión por cable, no me hagas esto. Por qué dañar una relación tan linda? Donde se fueron esas horas que pasamos juntos? Tanto que me costó agarrarle el golpe a los horarios y para qué? Para nada. Porque yo no significo nada para tí, porque como ahora loleo más con el internet, has decidido cobrar  venganza.

Háblame, así se solucionan los problemas. Vamos a un consejero, un terapista, un psicólogo.  Me has mandado a dormir al sillón de la agonía, donde es incómodo y las colchas estan frías.

Al que quiere celeste

Febrero 9, 2009

Que le duela la vida.

El viernes caí presa de mi vanidad (aunque usted no lo crea) y me fui  con una amiga a hacerme un blanqueamiento dental de esos tecnológicos con la lucecita y las gafitas.

***ATENCION: Generalmente son la reina del lol pero a continuación disfrutarán de una dosis de angst maldito***

Fue probablemente la peor decisión qe he tomado en toda mi vida. No es que yo me la pase de princesa haciendo todo bien y recibiendo estrellitas en mi frente pero generalmente las cosas que hago no me hacen dar ganas de lanzarme de un puente.

Algo de lo que me enteré: Tengo los dientes sensibles, muy sensibles. Muuuuuuy sensibles y eso es un punto en mi contra. Millones de puntos en mi contra.

Para las personas normales hacerse un blanqueamiento dental no significa nada más que dinero y una sonrisa Kolynos (era con y o con i?); para mí fue, atención al eufemismo, una experiencia un tanto desagradable.

Mi doctor, quien irónicamente no tenía dientes perfectos, era muy dulce. Joven y atento y me cayó bien. Me hizo sentar en la sillita y reclinarme y luego me alzó en los aires como Sabrina La Bruja Adolescente cuando descubre lo que es a los 16.

Hizo una limpieza con una pastita especial y todo parecía ir muy bien. Me hizo mantener la boca abierta con ese plástico y empezó a aplicar una cremita celeste en mis incisivos y caninos superiores e inferiores. Todo bien.

Hasta que llega el enviado del infierno: La luz azul. Una pistola que si mal no recuerdo tiene escrito un 666 y dibujado un pentagrama. La pistola es sostenida contra cada diente durante 30 segundos y aunque al principio no se siente, luego sí.

Para que me entiendas, es como si burbujitas de dolor reventaran en tus dientes. Acupuntura mal hecha, metralleta dirigida a tu honorable boquita.

Uno empieza a pedir que la muerte se aproxime.

Te dejan reposar durante lo que se pueden considerar los 10 minutos más eternos de tu vida mientras sientes que alguien te ha jugado una broma y dejado un lanzallamas encendido en tu boca. Hay ratos en los que uno se pregunta “Qué hice yo para merecerme esto?”

Luego viene el doctor dulcecito y uno nota que esconde el trinche en el armario. Se acerca y con un algodón te empieza a retirar la cremita y a decirte que qué has estado haciendo porque se ha filtrado hacia atrás. Tú no hiciste nada, la otra doctora entró mientras tú reposabas, te hizo una seña y te fuiste de lol aunque te dijeron que te quedes quieta.

El algodón realiza su función y al momento de retirar lo que se ha filtrado alcanza uno de los dientes frontales inferiores y cuando el doctor lo retira se siente como si te arrancaran el diente. Los ojitos casi se te llenan de lágrimas y gritas pidiendo perdón.

Aquí el doctor anuncia que es extraño ver a alguien tan joven con dientes tan sensibles y que necesitas una placa relajante para que no hagas sonar los dientes  mientras duermes porque no parece ser problema de mordida.

Repetimos el paso de la cremita, el dolor implacable y el algodoncito dos veces más. Llegas a un punto en el que suplicas “ya no más” porque ya mismo lloras. El doctor se las tira de “Quién quiere ser millonario?” y pregunta “Segura? Última palabra?” y tú viras los ojos hacia arriba y haces señas de que deje de jugar y te libere de este karma.

Sales como que acabas de llegar de procesión de Domingo de Ramos y te das cuenta de que a tu amiga, la cobarde, a la que le duele todo, la que llora por nada, no le dolió ni un ápice de lo que a tí.

Escuchas que el doctor dice algo de un analgésico y que si te duele más y que regreses y que firmes aquí. Firmas, ya nada importa. A tí te duele y te quieres ir a tu casa.

Llegas y tu pkdora te dice “te lo dije” a lo que tú respondes “ya me duele, no necesito tu apoyo, muchas gracias” y ella se kbrea y nada mejora tu alrededor. A las 11 te tomas 2 Advil y caes muerta hasta la 1AM cuando el dolor te despierta y no puedes hacer nada para calmarlo. Tomas más Advil, tomas té, muerdes pañitos de agua caliente, ves el Discovery Channel. Nada funciona. Te dan las 4AM en el festival de la agonía. Todo lo que sientes son ganas de llorar mientras sientes que te jalan todos y cada uno de tus dientes frontales (porque las burbujitas se acabaron y ahora ya es solo dolor del old-school) y vuelves a pedir perdón. Estás convencida de que te va a doler todo el fin de semana y juras no volver a hacerte esto a tí misma.

Caes muerta y a las 10AM te despiertas. Alabado sea el Tramontina, ya no duele. Hay un poquito de sensibilidad y no abres mucho la boca, pero YA NO DUELE. Ríos de lágrimas de felicidad, omg.

Al llegar la noche hace tanto calor que te terminas tomando 4 tazas de helado de naranjilla que ha hecho la pkdora (con cuidado de que no tope tus dientes frontales) y ves tu maratón de muertes en el Discovery: “Forenses al extremo”, “Psíquicos forenses”, “Índice de maldad”, “Asesinos en serie” y tratas de ver “Parejas peligrosas” pero te quedas dormida. La vocecita innecesaria te sigue causando miedo,

pero ya no duele.

Y quizá te lo volverías hacer, en 10 años y luego de una terapia grupal.

Matar o morir

Enero 15, 2009

En un reino muy, muy lejano había una vez una princesa. Era una princesa de piel suave como la seda, cabellos finos dignos de un ángel y ojos grandes como platos soperos.

La princesa vivió durante mucho tiempo en paz junto a la reina, sus hermanas princesas y su hermano, el príncipe. Por ser varios años menor, sus hermanas mayores tendían a ignorarla y su hermano, aunque trataba, no lo lograba. Especialmente cuando esta princesa tan delicada, atacaba su guitarra.

Todo iba bien hasta un día en que su reino se vio envuelto en una tormenta, al final de la tarde. Nubes negras hasta donde llegaba la vista y gruesas gotas de agua enlodaban las calles. Pero la princesa no se preocupaba, la tormenta no la asustaba. Ni los rayos, ni los truenos. Le gustaba cuando la luz se iba y el príncipe empezaba a tocar la guitarra y contar historias de fantasmas. La reina, cobarde como era, generalmente los mandaba a la casita de la cultura con sus historias.

Pero llegó el momento en el que la tormenta se detuvo y la princesa pudo asomarse a observar la oscura noche, alumbrada por nada más que una lejana luna.

Nada parecía fuera de lo normal, todo estaba tranquilo excepto por un ruidito incesante. Al preguntar que ruido era ese, la reina contestó “Es un grillo”. Oh, pensó la princesa. “Probablemente el equivalente musical de una luciérnaga, está aquí para crear ambiente”.

La princesa no se preocupó el resto de la noche, pero a la siguiente (cuando también hubo una tormenta) vio algo oscuro y pequeño ingresar por debajo de su puerta. Y luego, lo vio alzar vuelo sin importarle a donde caía. Muebles, el piso, todo era igual para él.

La reina salió corriendo al escuchar los gritos de la princesa y exclamó “Pero si es solo un grillo! No te va a comer!”.

Pero eso no importaba. La princesa había sido marcada de por vida y ahora su historia se dividía en dos partes: “Mi vida antes de los grillos” y “Mi vida después de descubrir insectos voladores que están aquí para exterminar a la humanidad”.

Y así es como la princesa se convierte en lo que es hoy, una doncella paranóica que ya no disfruta la lluvia, dado que es solamente un anuncio de “Ahí vienen los grillos”.

Solo el ruido es suficiente para que la princesa se tense y empiece a mirar a su alrededor. Que vaya por su casa sellando las ventanas y puertas y duerma con el Raid junto a su cama.

Com anoche, por ejemplo. La princesa estaba leyendo y escucha un tud! muy cercano. Mira a su alrededor pero no ve nada. Pasan unos minutos y justo antes de recostarse a dormir, la princesa lo ve. Un grillo entre la malla y el vidrio de su ventana. La reina no se puede mover con tanta agilidad así que la princesa está sola. Aplasta al individuo contra el vidrio y lo ahoga en Raid. Nunca se puede estar demasiado seguro.

Y luego, uno en la cocina. Y el otro día, uno junto a la computadora. Y antes de eso, uno bajo su armario. Y el Martes, uno cuando entraba a su edificio.

La princesa está en una misión: “Son ellos o yo”.

Pocos saben de una de mis mayores aficiones, mi ~dark fandom~. Es mi pasión ver programas de televisión relacionados con asesinos. Sean en serie o sean random. No me pregunten por qué, creo que es el aspecto psicológico. Como ya lo he mencionado, la condición humana me parece algo supremamente interesante y me gusta ver como diferentes personas reaccionan a diferentes situaciones.

En fin. Estoy aquí para alzar mi puño al aire y declarar que tengo un problema con el Discovery Channel. Fanática desde aquel año en el que instalaron TV Cable en mi casa, recién se están poniendo las pilas y pasando programas de esa índole, lo cual significa que yo tengo que arreglar mi agenda alrededor de dichas presentaciones.

Cualquier otro mortal no se quejaría, estaría agradecido. Pero yo no. Por qué? Porque estos losers me siguen poniendo los programas a la 11 de la noche.

Yo.
Tengo.
Trabajo.

Por ejemplo ahora. Es Jueves y son 22.49 mientras escribo este post. Puse la alarma en mi celular porque a las 11 empieza “Parejas que matan” y yo, como buena fan, tengo que estar ahí.

Pero no es fácil, querido público. No lo es. Con dificultad trato de ver “La Ley y el Orden” todos los días, es un sacrificio para mí quedarme despierta hasta la medianoche. Tengo cosas que hacer. El desgaste mental en mi oficina es grande y yo me canso fácilmente. Y como veo televisión acostada, me quedo ruca.

Y al día siguiente La Pkdora me insulta porque dejé el televisor encendido.

También solían dar “Índice de Maldad” (el mejor programa de televisión que he visto en mi vida) y a qué hora era? A las 11 de la noche.

A ver, qué tienen en contra del fan dormilón? Por qué tienen que ser tan tarde? A esa hora pongan “Historias de Ultratumba” o alguna otra movida creepy, no los shows que a mí me gustan!

Yo te amo, Discovery. Tú lo sabes. Pero no me defraudes, no juegues con el corazoncito de esta fan enamorada y cambia la hora de tus programas.

Muchas gracias por la atención prestada.

Dios, Patria y Libertad.

En las noticias

Noviembre 21, 2008

- Hoy debería estar medio muerta pero con una sonrisa en mi cara. Una que demostrara lo que feliz que estuviera por haber disfrutado anoche del estreno de “Harry Potter and The Half-Blood Prince”, pero no. Estimada Warner Bros: Fight back, you coward.

- Se ha estrenado la película de Twilight que, según las críticas, es la comedia del año.

- Descenso en mi nivel de desocupación, La Pkdora está en reposo y ahora soy yo quien dirige el hogar. Sálvese quien pueda.

- El árbol de navidad ha iniciado lentamente su reino del terror. Está armado, sin bolas ni guirnaldas ni luces. Pura rama pero ahí está, y si por mí fuera se queda todo el año, la sacadera de luces me estresa al igual que la compra de los regalos.

- El facebook me tiene secuestrada.

- Mi jefe me encontró en el facebook. Para el “How did you meet”, puse “We have been members of the ~International Association of Awesomeness~”. Él loleó y lo aceptó.

- Estoy chira (quién no?)

- Quiero un Wii y un Wii Fit. No me pregunten para qué.

- Noviembre ha sido muy cansado.

- Jim Parsons y Sheldon Cooper (el actor y su respectivo personaje de “The Big  Bang Theory”) son la misma persona.

- Me cancelaron “Pushing Daisies”. Estados Unidos de América: Qué están viendo? Dancing with the Stars? The Amazing Race? La centésima temporada de Survivor?

Han valido atado.

Me duele una patita

Octubre 24, 2008

A mí siempre me duele algo, cierto? A La Pkdora no le hace chiste, dice que por qué no voy al médico. Porque no están en mi presupuesto. Aunque necesito una visita al dentista, no voy desde los 12 años, que asco. Pero no, me cepillo los dientes a consciencia y es probablemente en lo que más me demoro.

“A consciencia” no quiere decir “Pkdora Style”, por cierto. Nunca se dejen cepillar los dientes por mi mamá, qué mujer. Mis hermanos y yo juramos que era su manera de soltar su ira acumulada porque parecía que la habían mandado a la guerra con nada más que un Reach y su táctica de vida era “Matar o morir”.

Era de huir por nuestras vidas, nunca dejábamos que nos viera cepillarnos porque si no estábamos a sus estándares, pagábamos. Las bacterias bucales eran el enemigo y ella tomaba acción, cepillo en mano.

Yo terminaba con lágrimas en los ojos, se los juro. Y no era un caso “hija no planeada, hay que odiarla”, era con todos. A veces nos agarraba en gajo y era como pararte en fila a esperar a ser fusilado. El único que ha seguido esas malas prácticas es mi hermano quien por cosas del destino no tiene hijos; creo que seres superiores saben a lo que estarían exponiendo a las pobre criaturas, ese trauma eterno y miedo que petrifica al acercarse la hora del cepillado mortal.

En otras noticias, Octubre ha APESTADO para mí. El mes más eterno de mi vida, he renunciado a una parte de mi trabajo porque me he dado cuenta de que no es lo mío, la cosa se complica demasiado y es parte no sé y parte no tengo tiempo para aprender. Y aunque aprendiera, no tengo tiempo para hacer.

Me gustan mis fines de semana y suelo respetarlos pero los días simplemente han dejado de tener suficientes horas. Espero  concentrarme en otros aspectos y salir medianamente triunfante.

Pero el 10 del 2008 me ha tratado sinceramente muy mal y no puedo esperar a que se acabe. Y que llegue Noviembre porque tengo un almuerzo planeado y muchos cumpleaños. Y luego Navidad, con mis ediciones de “The Tales of Beettle The Bard” O COMO SEA QUE SE ESCRIBA, y esa cámara digital que me quiero comprar. El ipod amarillo de 16GB que quería, queda para el 2009.

No sé qué me pasa que ahora posteo solo una vez al mes, en mi livejournal no me desaparezco durante más de una semana.

Creo que es porque en español me gusta hablar de cosas trascendentales y nada más, mi day-to-day life se genera en inglés y da pereza agarrar el diccionario.

Más ganas me dan de caerme a golpes con él.

Noviembre mis polainas.

Agosto 21, 2008

Cuál Noviembre?

Si resulta que no es Noviembre, sino Julio.

JULIO DEL 2009, MALDITA SEA!

Ya no hay respeto en esta sociedad. Respeto por el fandom, que prácticamente te mantiene! Que esperó meses a que saques el fucking trailer (que aclaro, es el más bacán que he visto hasta ahora), suplicó verlo, lo vio, gritó de emoción, programó la turba enardecida y probablemente verá la película más de una vez.

Pero nooooooo. Inventaste una excusa tránfuga y ahora resulta que “lol, no” por yo-que-sé-qué-cosa y ahora tengo que esperar ocho meses más.

Por Merlín, se trata de mi libro favorito!

Con su teaser trailer FTW!

La gente se emocionó! Tengo la versión HiDef que veo en mi monitor del trabajo (Dael sabe lo que esto significa) y ahora resulta que no, ya no.

ADC ya lo vio en el cine y me dijo “Wow, parece que será la mejor” y yo no puedo ni alegrarme porque me acuerdo de este cambio de horario que lamentablemente, significa demasiado para mí.

Porque no me lo debería tomar tan serio. Es una película, caramba. Una película que ya sé cómo termina y que no debería emocionarme tanto.

Pero lo hace. Mi vida es simple y cada año y medio, tengo el derecho de gritar y brincar en una sala de cine, a medianoche. Con un grupo de amigos.

Pero ya no y me dan ganas de patear a la Warner.

Y ahora, la fucking Smeyer postea al respecto y oh-que-emoción, mueven la fecha del estreno de Twilight para que ocupe el espacio que iba a ocupar HBP.

EXCUUUUUUUUUUUSE ME.

Eso ya fue demasiado y ya no tengo ni ganas de ver esa película estúpida. Iba por lo lols pero sinceramente ese cambio de fecha me dio coraje y NI LOCA voy al estreno. Quizá compre la versión pirata y obligue a alguien a verla conmigo, yo que sé.

Pero Smeyer, has cruzado la linea invisible que divide el lol y lo ofensivo.

Y por eso, pagarás.

[=_=]!!!!

He pagado todos mis pecados al tener que haber ido a la oficina los 4 días del feriado. Me siento libre de toda carga en mi conciencia y puedo descansar en paz.

En otras noticias, fui a ver December Boys, protagonizada por quien hasta no hace mucho, fue alguien muy importante en mi vida: Daniel Radcliffe. Y lo unico que puedo decir ya lo dijo Dael en su post, NO VAYAN A VER ESA WEAA. No vale la pena, las monjitas cullen que hacen piruetas hicieron la casita. Y POR EL AMOR DE DIOS, POR QUE TODAVIA GUARDAS EL MALDITO BOTON DESPUES DE TANTOS AÑOS?! Es en serio, la película es horrible. Mejor vayanse a ver Iron Man, que ha recibido buenas críticas.

Tengo celular nuevo gracias a un honorable ladrón de metrovía. Tan tecnológica soy yo que en menos de 24 horas ya tenía nuevo medio de comunicación. Agradezco al ladrón por haber hecho esto posible, y espero que disfrute los lols de los mensajes que había en mi buzón.

Hubo un baby shower de una amiga que quizá y ya dio a luz, ya estaba con las contracciones. Hubo moquillo y hasta me dedicaron un discurso por ser la única no pariente, no vecina de la fiesta, estrictamente amiga. Desde el colegio, tantos años juntas. La lerda esta me llegó con la invitación y yo ni idea de que estaba embarazada. Ya le dije que me avise cuando dé a luz y no vaya a estar llegándome después con la invitación a la quinceañera.

Daelona lurkeó en mi trabajo el día viernes y demostró la envidia que le tiene todo el mundo a mi monitor, al expresar que debería estar en su oficina y no en la mía. Yo la harté enseñándole mi fondo de pantalla de Emile Hirsch y James McAvoy que tanto le gustó y hasta me pidió que se lo envíe.

Mañana vuelvo a la oficina y ya veo la cara que me van a poner cuando se den cuenta de que trabajé los cuatro días. Me dirán de todo, es que ya lo veo venir.

Pero qué se le va a hacer.

Estoy resisitiéndome de cantar la canción de Pimpinela, no saben lo duro que esto es para mi.

Casi nunca posteo en serio. Toma mucho angst de mi parte el que yo me ponga seria con rerspecto a algo y crea que sea lo suficientemente trascendental como para postearlo en el Internet, el lugar menos serio que conozco.

Pero justo ahora estaba llenando una serie de preguntas en un boletín de MySpace y hubo una que decía “Hay algo que desees decirle a alguien y no puedas?

Y se me vino a la mente. Hace un poquito más de tres años yo dije y pensé algo de lo que me arrepiento con todo lo que soy. Fui bastante tonta y en mi frugal imaginación me inventé una telenovela que nunca sucedió. Y ofendí a alguien que no se merecía lo que hice, que no se lo merecía ni un céntimo.

Esa persona y yo ya no somos amigos, a partir de ese momento empecé a considerar que quizá era mejor así, su enojo en la mañana me hizo creer que para la tarde, toda amistad había muerto.

Y quisiera disculparme. Tengo como ponerme en contacto con esa persona pero es una vergüenza tan grande. Ni siquiera puedo mirar su cara (tampoco es que nos frecuentemos) sin sentir una piedra en el estómago. Su nombre me hace recordar lo que fui en ese momento y las arenas movedizas empiezan a tragarme hacia lo más profundo del suelo que pisamos.

Lo que yo hice probablemente no le importaría a la mayoría pero yo me siento mal, me he sentido mal durante muchísimo tiempo y quisiera arreglarlo. Una pregunta en un cuestionario en un maldito boletín me ha hecho respirar con dificultad; que pasa si nunca me disculpo?

Yo nunca tengo problemas para admitir que me he equivocado y esta no es la excepción. Pero la persona que quiero que se entere de mi error y yo no hablamos, que tan random sería de repente saber que después de tanto tiempo yo aún recuerdo todo, cada detalle, y que me hace sentir como el peor ser humano?

Que me gustaría que volviéramos a vernos porque tiene un buen corazón y siempre me cayó bien, que es alguien con quien podría hablar de muchas cosas y con quien tengo más asuntos en común que con personas a las que frecuento. Que nos burlaríamos el uno del otro, sin tomarnos demasiado en serio porque así somos. O al menos así era él hasta hace algún tiempo.

Quizá mi disculpa no le interese, quizá le valga tres atados y un atado más chiquito. Pero entonces, si lo digo, será para obtener su perdón y recuperar el tiempo perdido o será un acto egoísta de redención? Yo lo puedo hacer con todas las buenas intenciones, pero si no sale como yo quiero, me sentiré incompleta al final?

La historia no tendría fin. O por lo menos, no sería un final feliz.

Estoy considerando muchas cosas, no sé si es el clima o qué pero estoy tan cerca… y a la vez tan lejos. Me da tanto miedo, ni siquiera estoy segura de proceder y ya siento las manos frías, eso siempre me da cuando estoy nerviosa. El hxc me abandona, mi pánico escénico toma su lugar primordial y me acusa con su mirada fría.

Es hora, Claudieko? Es hora?

Sigo teniendo que poner las etiquetas de párrafo a mano, como si estuviera trabajando en un txt, a lo pobre. Me siento como de 17, en el primer semestre de la universidad cuando aún tenía un promedio bacán.

Esta semana terminé mi relación con Dan, fue demasiado tiempo y ya era hora de evolucionar. De las diversas reacciones que he recibido (esto ha sido un asunto serio, mire Usted que mucha gente lo veía y automáticamente pensaba en mi) me ha gustado la de La Pkdora: “Oh, por qué? Qué te hizo entrar en razón? Ese pobre muchacho ha de estar que se golpea contra la paredes”, dicha el sábado muy temprano en la mañana con esa sinceridad que viene empacada en una mueca que parece sonrisa pero no es.

También me han prestado dos libros nuevos y ya estoy lista para devolver el que me prestó Dael. Los que tengo en mi escritorio ahora son “Temporada en el infierno” de Jack Higgins y “Cruel duda” de Joe McGinnis. A alguien le conté que me gusta el crimen, misterio, muerte y destrucción y se han propuesto saciar mi hambre por la sangre y la tragedia.

Ya este sábado en la tarde fue hora de rendirme y leer el libro que se está haciendo famoso no por su calidad sino por los lols: “Twilight”. Escrito por Stephanie Meyer, Usted podría estar creyendo que el hecho de que sea la historia de una familia de vampiros vegetarianos donde uno se enamora de una adolescente mortal sería suficiente para alejarme pero no. A este libro le están haciendo película (con Robert Pattinson, quien participó en HP4, en el rol principal) y yo todo lo que alcanzaba a ver era la horda de fanaticada que lo que hacía era reirse del libro en vez de alabarlo. Y algo escuchaba de que el man brillaba bajo el sol y la fan enamorada decía “Edward es el queso de mi vino”.

Es que esto hay que leerlo, me dije. Sabía yo que estaba exponiendo mis neuronas a una muerte lenta y dolorosa pero no podía concebir el ser yo la única que no sabía de qué se reían los demás. Entonces lo bajé y empecé.

Me gusta calificar esta obra bajo mi lista de “Cosas horribles que son tan pero tan malas que me terminan haciendo reir y sentirme mejor conmigo misma” aunque no sé en qué puesto, el ranking está peleado. Este libro pudo muy bien haber sido escrito por alguien que nisiquiera terminó la secundaria. Y le estoy haciendo un favor a la autora, fíjese.

Para los conocedores: Imagínense un fan-fiction muy extendido. Donde describen todo lo que los personajes traen puesto, y la atención se dirige hacia las cosas más triviales como las manos frías y las miradas ~matapasiones~ de Edward Cullen quien es oh-tan-perfecto y se enamora de Bella Swan, quien es oh-tan-estúpida que es incapaz de caminar sin tropezarse y a quien hay que cargar a cada rato porque ya saben que nació sin equilibrio y no puede ni subirse a un carro sola.

La historia es tonta, mal narrada con la profundidad de un capítulo de RBD. Señores, les digo que habían personajes que cuando tenían algo muy profundo o trascendental que decir, SE MORDIAN LOS LABIOS para detener el impulso pasional que los arrastraba como ola de Montañita. Lo que leí fue fan-fiction.

Que por qué hay gente que compara esta serie de libros (hay 2 más y ya van a publicar el 4) a Harry Potter, es un asunto que va más allá de mi capacidad cerebral. HP no es una obra maestra ni lo podemos poner como candidato para el Pulitzer, pero al ponerlo al lado de Twilight se abren los cielos y los ángeles cantan al momento que una luz celestial baja para iluminarlo.

Así de malo es “Twilight”.

La integridad de las casas editoriales se está yendo por el inodoro al permitir que ese libro se publique y que hayan personas que se lo tomen en serio. Yo siempre defiendo los gustos pero damas y caballeros, esto es poner en peligro el coeficiente intelectual de mucha gente, un crimen contra la humanidad!

Si no me creen, léanlo. Les paso el archivo. Soy capaz de compartir porque quiero que alguien lo termine de leer, me mire y diga: “Claudia, estas fueron horas que jamás recuperaré y por eso, te culpo. Morirás.”